El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, acompañado del teniente de alcalde de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Millán Alegre, del Director General de El Centro Inglés, David Randell, y del delegado de Urbaser, Manuel Jiménez, ha inaugurado este martes en el Centro Municipal de Protección Animal, ubicado en la calle Francisco Cossi Ochoa 11, un quirófano, mejorando así los servicios y convirtiendo a estas instalaciones portuenses en uno de los centros mejor dotados de la provincia.
Su puesta en marcha constituye un hito en la reciente singladura del centro, que cuenta con una capacidad que supera los cien animales y que ha recogido y albergado desde su apertura cerca de 4.000 animales perdidos o abandonados, logrando además el reto de superar las 2.000 adopciones, teniendo en cuenta que 427 de ellas se han logrado en el presente 2020, correspondiendo 238 a perros y 189 a gatos.
Beardo agradeció el legado de Mrs. Linda Randell en este centro municipal, recordando su inmensa colaboración dejando patente su cariño y respeto por los animales, que se reflejó en el patrocinio suscrito en 2019 entre el Centro Inglés y el Ayuntamiento y que se tradujo en importantes donaciones que han hecho posible que el Cemuproan cuente con una clínica veterinaria dotada del equipamiento necesario, valorado inicialmente en 14.700 euros y complementado con aportaciones de la empresa concesionaria Urbaser como el equipo de rayos X, y que ahora se amplía con el equipamiento quirúrgico, donado por el centro educativo, para una directa y amplia atención de los animales, que actualmente atiende a 29 perros y 47 gatos.

Foto de familia de la inauguración.
El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, recordó cómo la entrada en funcionamiento del actual contrato de servicios de Gestión del Paisaje Urbano, entre cuyo objeto se integraban por vez primera los servicios de protección y control de animales de compañía, conllevó la apuesta de Urbaser de crear un Centro de Protección Animal, bajo un modelo de gestión tendente al sacrificio cero y a promover la adopción de aquellos animales de compañía abandonados y recuperados en las instalaciones del servicio.
Éstos se encuentran separados según sus necesidades de especie o raza, edad o estado sanitario, incluyendo zonas de observación o cuarentena, gozando de un espacio exterior para su esparcimiento, enriquecimiento ambiental y sociabilización en un centro que dispone igualmente de dependencias para la logística y organización administrativa del servicio y para la atención veterinaria, incluida en el Registro en la categoría de clínica de animales de compañía por el Colegio Oficial de Veterinarios.






