Terminada la motorada, la Agrupación de Empresarios Hosteleros del Centro (AEHC) ha emitido un comunicado para hacer balance y agradecer a los vecinos del casco histórico su “paciencia y comprensión”, sabiendo además de primera mano “las incomodidades provocadas por el evento motero".

En concreto, y como portavoz, José A. Paguillo, propietario del Restaurante La Micaela, pone en valor el importante impacto económico que para toda la ciudad supone la motorada "y en especial para la hostelería, la cual se aferra a estos días conscientes de que mayo es un mes bastante flojo debido a las ferias y temporada de comuniones". Y añade: "Los vecinos aguantan heroicamente el ruido, porque saben que es bueno para la ciudad y eso es de agradecer".



También se ha manifestado de similar manera, Mame Serrano, propietaria de La Bodeguilla del Bar Jamón, asegurando que "la hostelería no es la única beneficiada como creen algunos, ya que el motero es consumidor de la ciudad en general, desde supermercados a comercio tradicional pasando por hoteles y alquiler vacacional".

Igualmente, Serrano señala un dato importante, "la hostelería portuense se abastece en un 90% de proveedores de El Puerto de Santa María. Mientras más vendemos más tenemos que comprar, aquí ganamos todos, gana la ciudad" asevera Mamen Serrano. "y el portuense lo sabe y eso se agradece".

Finalmente, Francis Gómez, propietario del Bar La Herrería, también valora como muy positiva la motorada vivida, que además fomentó la creación de empleo directo, manteniendo muchos trabajadores su puesto durante el verano. “Este mismo martes, en el servicio de desayunos, un matrimonio asiduo y vecinos del centro me comentaron que sus dos nietos habían encontrado trabajo para la motorada. Lo que tienen que hacer es venir más veces, decían", asegura Francis Gómez.

En este contexto, la Agrupación de hostelero quiere dar “un enorme ¡gracias vecinos!", concluye el comunicado.